Si concebimos la formación como la constitución del ser jesuita en un proceso creciente de incorporación al cuerpo de la Compañía, al momento de llegar a Teología, el Escolar ya ha pasado por etapas fuertes de oración, de conocimiento de sí, ya se ha probado académicamente y ya ha ejercido con profesionalismo un servicio1 . Lo fuerte en esta etapa estará en los estudios de Teología, pero concebida ésta no como una carrera más, sino como oportunidad de hacer una reflexión más abarcadora y sintetizadora de las etapas anteriores en donde el sujeto, ya sea futuro Sacerdote o Hermano, habrá de crecer en el sentir con la Iglesia a la manera de Ignacio, y quedar contextualizado en la perspectiva ministerial y mistérica de su opción de vida, en la Compañía de Jesús y en la realidad del mundo.

1"Es necesario que el Escolar llegue a la Teología con la madurez y preparación necesarias, con suficiente apropiación y personalización de nuestra forma de proceder y con un real sentido de pertenencia a la Compañía". Kolvenbach, Peter-Hans, La formación del Jesuita durante la etapa de Teología. AR 22 (2000), 647, no. 1.
Segunda Etapa (Estudios de Teología) - Vocaciones Jesuitas